¿Cómo funciona el asesoramiento en gestión de activos?

El proceso de asesoramiento en gestión de activos, ya sea de tipo inmobiliario o financiero, empieza por el primer contacto con el cliente a fin de conocer cuáles son sus intenciones de inversión, sus plazos y expectativas (determinar el perfil del inversor) para así ofrecer el producto que satisfaga sus necesidades a través de una estrategia rentable con el mínimo de riesgo.

En el caso de la asesoría en gestión de activos inmobiliarios, las soluciones a medida suelen ser muy variadas, desde el asesoramiento en la selección, compra y venta de todo tipo de inmuebles, la orientación y/o colaboración de la redacción de proyectos de construcción, tramitación de permisos y licencias, Gestión Patrimonial, búsqueda de socios locales para Crowdfunding, etc.

¿ Cómo funciona el asesoramiento en gestión de activos?

El objetivo principal del asesoramiento en gestión de activos es maximizar el valor y rendimiento de los mismos. Esto se logra mediante estrategias diseñadas para optimizar la cartera de inversiones y satisfacer las metas financieras de nuestros clientes.

Proceso de asesoramiento en gestión de activos:

  1. Primero, la gestoría debe determinar qué tipo de cliente tiene enfrente para identificar cuál es su tipología. Es así cómo puede identificar si el cliente es: 
  • De tipo arriesgado  (dispuesto a asumir riesgos para su negocio y abierto a soluciones y herramientas tecnológicas ).
  • Cliente desconfiado (tiene ya una idea de cómo debería ser asesorado, por lo que no acepta fácilmente las sugerencias, prefieren las asesorías presenciales, a los procesos que usan las nuevas tecnologías online).
  • Cliente super informado (es el cliente más difícil porque suele venir con información que no siempre es la más adecuada a su caso, le cuesta aceptar sugerencias, se adelanta a las soluciones planteadas, suele cuestionar la asesoría. Necesita ver claramente antes de tomar una decisión).
  • Cliente Negociador (cliente con un poderoso poder de negociación, le gusta tener buenas propuestas y ofertas, con disposición para invertir siempre que la propuesta la considere ventajosa y que sienta que la asesoría que se le da tiene exclusividad).
  • Clientes a evitar ( al igual que existen clientes que deben analizarse para ofrecerles una propuesta de valor, existe aquel que debe ser “detectado” para evitar gestionar una asesoría que pudiese traer mala reputación o conflictos a la empresa. Así tendríamos:
  • Cliente totalmente insatisfecho: que no se convence con ninguna solución planteada, al punto de “cerrarse” a cualquier cambio y tomar una respuesta exageradamente negativa que pueda incluso llevarla de forma pública por redes sociales u otros canales de difusión.
  • Cliente con alta reputación de impago: es un cliente que no mejorará su costumbre de ser moroso por la mejor asesoría que se le ofrezca. Es mejor darle de baja para gestoria.

      2) En segundo lugar, realizar una evaluación integral de activos. Este análisis implica revisar la cartera de inversiones, propiedades inmobiliarias, carteras financieras u otros activos, identificando oportunidades de mejora y riesgos potenciales. Los asesores utilizan herramientas analíticas avanzadas para comprender el rendimiento actual y proyectado, así como para evaluar el mercado y las tendencias económicas relevantes.

      3)  Una vez analizados los activos se diseñan estrategias personalizadas para el asesoramiento en  gestión de activos, que están adaptadas a los objetivos específicos del cliente, ya sea maximizar los ingresos, minimizar riesgos o diversificar la cartera. Los asesores en gestión de activos trabajan en estrecha colaboración con los clientes para establecer metas realistas y diseñar planes que se alineen con sus necesidades y tolerancia al riesgo. (esto incluye desde la elección de la forma jurídica con la que operar, a los análisis de viabilidad de las distintas operaciones).

       4)   Implementación y monitoreo continuo. La ejecución de estas estrategias es una fase crítica. Los asesores no solo proponen planes, sino que también se encargan de implementarlos y supervisarlos de cerca. Esto implica tomar decisiones de inversión, reequilibrar carteras según sea necesario y ajustar estrategias en respuesta a cambios en el mercado o en las metas del cliente incluso mediante el uso de herramientas automatizadas.

5)  Presentación de resultados al cliente.  A lo largo de la duración de la asesoría de gestión, deben presentarse periódicamente los resultados de la inversión, de forma clara y entendible para el cliente. Esto permitirá que si en algún momento dado surgen variaciones a favor o en contra de maximizar el valor, el cliente pueda evaluar las soluciones que el asesor le pueda sugerir. Esto puede implicar vender activos sobrevalorados o comprar activos infravalorados para restaurar la asignación de activos deseada y mantener el equilibrio entre riesgo y rendimiento.

En cuanto a la gestión de activos inmobiliarios, Hipoges se dedica a la optimización del rendimiento de carteras inmobiliarias, implementando estrategias de gestión basadas en un profundo análisis del mercado, la identificación de oportunidades de inversión y la gestión activa de los productos para mejorar su rentabilidad. 

Cubrimos todo tipo de activos en España y Portugal, desde centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles, naves y parques logísticos. Además, la empresa se enfoca en la innovación tecnológica en la gestión de activos, utilizando herramientas avanzadas de análisis de datos y tecnologías emergentes para optimizar sus procesos y ofrecer soluciones eficientes y personalizadas a sus clientes.

En Hipoges estamos orgullosos de llevar más de 15 años asesorando a nuestros clientes y ayudando a gestionar sus procesos de compra-venta y alquiler, soluciones administrativas y gestión de activos e inversión. Si necesitas más información, puedes contactar con nosotros o llamar a nuestras oficinas, presentes en 4 países distintos.

 


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